#32 La infancia imaginaria
Sobre historias infantiles que no son (solo) para niños + La fantasía de Kenji Miyazawa
Hola. Estas semanas se han sentido como intentar remolcar una carreta sobre un terreno fangoso: hay avance desde el esfuerzo y la insistencia, pero muy lento, hasta el punto de ser mayormente imperceptible. Sucede que me encuentro en un periodo transicional respecto a diferentes procesos personales, así que espero que al menos la metáfora en sí misma pueda perder tracción y nitidez en la medida en que pueda llegar del otro lado de mis luchas actuales. Quién sabe.
En este boletín se presentan:
📝Un ensayo sobre (mi conflictiva relación con) la literatura infantil y juvenil (LIJ).
🎓Un aviso de mi participación en un evento académico de cómics y videojuegos.
Ensayo: “A vueltas otra vez con la LIJ: de voces infantiles y árbitros adultos”

Me es imposible reflexionar sobre la LIJ y no sonar deprimente: es, en el fondo, un asunto que me deprime profundamente. No la LIJ en sí, claro, pues aún disfruto mucho leerla, al menos desde la tradición con la que más conecto. Me abruma más todo lo que tiene que ver con su campo establecido, y con sus árbitros culturales adultos de clase media-alta, que operan como una suerte de gatekeepers muy extraños.
En este ensayo, cuestiono la construcción “verosímil” de personajes o voces infantiles en textos LIJ desde el entendimiento adulto, a partir de la idea de que la infancia no es homogénea y que existen las niñeces (neuro)divergentes. Por supuesto, también aprovecho de expresar mis propios vínculos tensionados con la categoría LIJ, cómo la concibo ahora y cómo podría, quizá, reconectar con ella luego de que justamente estos adultos normativos arruinaran mi deseo de intentar inscribirme en ella para escribir algunas de mis historias de fantasía.
Ponencia en Jornadas PRENA - 2° Encuentro de Estudios sobre la Historieta y Videojuegos

Y ahora, para algo completamente diferente… ¡Una ponencia sobre un videojuego! Se titula “Ihatovo Monogatari (1993) como adaptación de metafantasía de los cuentos de fantasía de Kenji Miyazawa”.
Nah: a inicios de este mismo año expuse ya una ponencia sobre un videojuego de fantasía, Final Fantasy IX. Pero es cierto que últimamente no había estado trabajando mucho desde este medio. Aproveché esta instancia porque quería hacer algo diferente a mi foco en el doctorado, y porque llevo más de 10 años esperando una oportunidad para explorar el videojuego que analizaré: Ihatovo Monogatari.
Descubrí este título hace más de una década, por casualidad. Estaba escuchando un disco de versiones orquestales de videojuegos mientras hacía otras cosas y, ante un tema entonces desconocido para mí, de pronto me vi llorando de emoción. Me detuve y busqué su nombre: “Ihatovo Praise”. Rastreando por aquí y por allá, descubrí que se trataba de un tema compuesto por Tsukasa Tawada para la banda sonora de un videojuego exclusivo para Super Famicom, Ihatovo Monogatari, que en ese entonces era además inaccesible por la barrera del idioma, en su calidad de aventura gráfica con leves toques de RPG.
Ihatovo Monogatari estaba basado en la obra del escritor japonés Kenji Miyazawa. Lo que alcancé a percibir del videojuego, complementado además por su soberbia banda sonora, me conmovió profundamente. Era un tipo de fantasía “infantil” nostálgica, dulce y a veces dolorosa con la que conectaba (y conecto aún) de una manera muy intensa: el modelo de la única LIJ en la que creo.
Comencé entonces a explorar la obra de Miyazawa, que con los años comenzó a publicarse en español por la editorial Satori. Sin embargo, como este sello es carísimo, he recurrido a ediciones alternativas y a otras traducciones en inglés.
En 2018, por fin se publicó un parche en inglés de Ihatovo Monogatari, con lo que al fin pude jugar el videojuego. Me encantó su propuesta pausada e introspectiva, y sobre todo la muy curiosa forma de adaptar el material original de la obra de Miyazawa, que trasciende la mera transposición factual de los eventos de sus cuentos.
De eso, pues, expondré en mi ponencia en el contexto de este evento académico: cómo este videojuego es en sí, según mi lectura, una propuesta de metafantasía en torno a la obra de fantasía del propio Miyazawa. Por supuesto, estoy muy consciente de que estaré leyendo una propuesta estética japonesa desde un marco teórico occidental, pero esa es mi idea: una lectura teórico-intercultural que dé cuenta de puentes entre ambos paradigmas y de eventuales diferencias significativas.
Este será un evento abierto. Estas son las coordenadas:
DATOS DEL EVENTO
📅Día: Martes 2 de septiembre de 2025.
⏰Hora: 11:15 - 11:30 horas.
🏫Dónde: Pontificia Universidad Católica de Chile, Campus San Joaquín (Av. Vicuña Mackenna 4860, Macul, Santiago, Chile). Auditorio de Letras.
🪑Mesa: Mesa 5
🌐Programa del evento (Instagram): AQUÍ.
Este fue el tema musical que me descubrió Ihatovo Monogatari y al propio Miyazawa:
Por cierto, mientras buscaba bibliografía en español o inglés sobre la obra de Kenji Miyazawa para la ponencia, di con una tesis doctoral en cuyas conclusiones hallé un párrafo muy interesante, al que le he estado dando vueltas de manera intermitente. Creo que bien podría servir como coda a mi ensayo sobre la LIJ y como una reflexión a la que anclarme cuando me sienta otra vez a la deriva en estas disquisiciones.
Comparto el fragmento:
In conjunction with the peripheral nature of Kenji's style, we should note that although Kenji wrote in the style of the children's story, many of his tales are not easily appreciated by children. The themes, motifs and imagery of these tales are deceptively simple, yet often unintelligible to children; inasmuch as they are close to a non-self-reflective state, children are, so to speak, in a state of what might be called primary Innocence, just as the sky, the mountains, the rivers, the animals in nature are in innocence, and thus they are not aware of their own innocence. Many of Kenji's tales are innocence itself, and it requires the sophisticated sensitivities of adults, who have lost their "innocence," to appreciate their significance and beauty.
[Junto a la naturaleza periférica del estilo de Kenji, debemos advertir que, aunque Kenji escribió desde el estilo de las historias para niños, muchos de sus cuentos no son fácilmente valorados por estos. Los temas, motivos e imaginarios de estos cuentos son engañosamente simples, si bien también a menudo ininteligibles para los niños. En la medida en que se encuentran cerca de un estado no reflexivo, los niños están, por así decir, en un estado que podríamos llamar “inocencia primaria”, así como el cielo, las montañas, los ríos y los animales de la naturaleza lo están, por lo que no son estos conscientes de su propia inocencia. Muchos de los cuentos de Kenji son la inocencia misma, y se requiere de las sofisticadas sensibilidades de los adultos, que han perdido su “inocencia”, para apreciar su significado y belleza.]
Hagiwara, Takao. “The Theme of Innocence in Miyazawa Kenji’s Tales”. Tesis para obtener el grado de Doctor of Philosophy. The University of British Columbia, 1986, p. 217.
Por lo pronto, no tengo mucho más que decir por aquí. He pensado muchas cosas, claro, como siempre, pero no como para que puedan llegar a este boletín (al menos, no tal y como han venido a mi mente). Estoy pensando también en si debería seguir dándole un espacio a cada evento académico que participo, pues es inútil anunciar aquí algo a lo que nadie va a asistir y que a pocos importa (aclaro que entiendo que el mundo académico importa poco en general, siempre, pero me refiero a su presencia en este espacio en particular). Me pasa lo mismo en Instagram, pero desde que me hizo click la idea de que esa es una RRSS que casi solo funciona como agenda de contactos y portafolio público, ya no me importa tanto.
Creo que hoy no hay nada menos sociable que una red social.
Quizá debiera liberar Substack de su naturaleza propiamente de boletín, pero para escribir largo y tendido ya tengo mi blog 🤔.
No sé muy bien qué hacer. En tiempos de cambios, buenos, malos o neutrales, siempre quiero irme de todas partes y desaparecer, al menos de RRSS. Pero sé que no es bueno tomar decisiones precisamente en tiempos de cambios.
Así que, por ahora, nos vemos en otra entrega del boletín, que llegará cuando tenga que llegar.




Leyendo el ensayo de LIJ tuve un momento de descubrimiento porque un libro que mencionas "Claus y Lucas" me sorprendió por la coincidencia de nombres con los protagonistas de Mother 3 y luego de leer la descripción del libro ya no creo que sea una coincidencia, seguro fue una de las inspiraciones para Shigesato Itoi y ahora necesito leerlo. Perdón por clavarme con algo tan especifico xD.