#39 Las rimas del destino
Volver a Argentina, volver al mar
Hola. Envío de manera excepcional un segundo boletín dentro del mes para anunciar dos eventos muy importantes, que presentan una particularidad mítica para mí: repeticiones transformadas de sendos suceso equivalentes, ocurridos ambos en sus versiones originales hace más de diez años.
Normalmente, que el pasado me salga al horizonte me ha parecido siempre una frustración, cuando no un horror. ¿Es que no puedo avanzar?, me pregunto entonces. ¿Es que estaré condenada a repetir las mismas penurias una y otra vez, a pesar de todos mis esfuerzos por seguir adelante, aunque sea con el espíritu remendado y las costuras aún muy visibles? Pero estas situaciones que quiero compartir ahora son muy diferentes, porque lo que vuelve a mí desde ellas son, ¡oh novedad!, cosas buenas, mejores: algo potenciado de formas que jamás esperé cuando experimenté por primera vez sus formas iniciales.
En este boletín se presentan:
🎓 Anuncio de conferencia plenaria en la UNCuyo (Mendoza, Argentina)
📘 Anuncio de reedición y lanzamiento de mi primera novela.
🎙️ Entrevista audiovisual con el podcast Lectores Promedio.
Conferencia plenaria en Jornadas de Literatura Fantástica y Fantasy
Antes de comentar sobre mi participación en el evento señalado, primero quiero contextualizar históricamente lo que significa esto para mí.
Mi primer evento académico de la vida fue mi presentación de una ponencia sobre “El herrero de Wotton Mayor” de J.R.R. Tolkien en la Universidad Nacional de Cuyo en Mendoza, el año 2012, en el contexto del evento I Encuentro Internacional sobre J.R.R. Tolkien y Fantasy Anglosajón.
Fue, ciertamente, un inicio académico atípico: yo ya me había titulado de mi universidad, con resultados positivos en términos de calificaciones pero fácticamente discretos en cuanto a aprendizajes y honores profundos.
Contrario a lo que se podría suponer —mira que a la gente le encanta proyectar cosas raras sobre mí—, mi paso por el pregrado jamás me despertó el deseo de dedicarme a la investigación literaria formal. Es lo que deja Letras Hispánicas para alguien que ama la imaginación: nada. Todas los estudios y proyectos que vi en ese entorno eran de asuntos que no me atraían lo más mínimo, ni intelectual ni espiritualmente. Como he comentado antes, no había entendido entonces que la fantasía fuese una literatura que pudiese estudiar e investigar. Esto recién lo comprendí cuando egresé y comencé a relacionarme con Emilio, quien me enseñó que ese era un camino viable y que, en cierta forma, los propios Tolkien y Lewis habían horadado esa misma senda.
Cuando vi la convocatoria de este encuentro, me ilusioné profundamente y me esforcé todo lo que pude para participar. Sin entender bien aún el milagro de que se hubiese organizado un evento como este en nuestras tierras americanas, intuía que se trataba de algo que no me podía permitir ignorar. ¡Y me aceptaron mi humilde propuesta de ponencia!
Con mucho apoyo, logré finalmente asistir a Mendoza, y fue una gran experiencia, que atesoro en mi memoria. Conocí a académicos con una gran pasión por Tolkien, como la organizadora Paola Arlotta, al ilustrador Gonzalo Kenny, a la escritora Márgara Averbach… y a la mismísima Liliana Bodoc. Incluso tenemos una foto juntas, que no compartiré por reserva. Fue en ese contexto que compré Los días de la Sombra, el segundo libro de La Saga de los Confines, y que obtuve una dedicatoria colectiva para mi ejemplar de Los días del Venado, que de hecho originalmente era de Emilio y que luego me regaló.
Aunque intenté viajar también a este evento como emisaria fantasista chilena, no logré hacer conexiones con otros escritores visitantes por mis pobres habilidades sociales, pero eso no empañó mi experiencia general. Fui muy feliz. Me sentí como una hobbit de pelo muy largo y enmarañado en una pequeña gran aventura en el vasto mundo exterior de los viajes internacionales, que nunca había vivido antes por mi pobreza y mi crianza enclaustrada.
La ponencia se convirtió así en mi primer documento de portafolio académico, y aun puede leerse bajo ese contexto, aquí:
Vinieron luego más eventos académicos, con los años. Pero hubo algo muy bello e irreplicable en este. Y digo irreplicable porque nunca se realizó un segundo encuentro. No volví a saber de eventos dedicados a esta misma línea temática en nuestros terruños del Cono Sur, con intenciones explícitamente literarias y no ideológico-religiosas1.
Muchas cosas en mi vida cambiaron en todo ese tiempo. Sin embargo, he aquí que un día recibo una correo de la académica Vanina Macchi2, del Instituto de Investigación de Literaturas en Lengua Inglesa y del Grupo de Estudio de Literatura Fantástica y Fantasy Anglosajón, para invitarme a formar parte como conferencista de una nueva versión de sus recientes Jornadas de Literatura Fantástica y Fantasy. Tamaña fue mi sorpresa cuando vi que estas actividades estaban enmarcadas en la misma UNCUYO en la que había participado tantos años atrás.
Si mi trabajo académico había empezado en ese lugar, me emocionó mucho ver cómo el destino me movía a volver a él, en el contexto de un estado a la vez formativo y consagratorio de mis esfuerzos previos: el del estudio doctoral.
Es muy difícil poder transmitirles el valor mítico que tiene para mí la posibilidad de regresar a la misma sala de conferencias, CATORCE AÑOS después, aún exponiendo investigaciones sobre Tolkien… y ahora también sobre Liliana Bodoc, la misma escritora que conocí personalmente en ese espacio y que había comenzado a descubrir literariamente en ese tiempo.
Seguí viva, seguí amando la fantasía, la de siempre y otras nueva, y logré rearmar mi camino para estudiarla formalmente.
No fui derrotada.
Esta será mi conferencia:
Estoy muy contenta y agradecida de esta oportunidad. Como comenté en el boletín anterior, espero poder entregar algo de valor y/o interés al público asistente objetivo, que al menos en este contexto es, ¡por fin!, uno que tiene conocimientos específicos en fantasía y una predisposición positiva hacia esta literatura.
Como siempre, comentaré las coordenadas del evento, por costumbre. Creo que me siguen pocas personas argentinas por acá, y no creo que estén en Mendoza.
DATOS DEL EVENTO
📅Día: Jueves 21 de mayo de 20263
⏰Hora: 11:45 - 12:45 pm.
📍Dónde: Facultad de Filosofía y Letras, UNCuyo, Centro Universitario (M5502JMA Mendoza, Argentina).
🪑Mesa: ¡No hay mesa! Soy solo yo.
🌐Programa del evento: Aquí (Del IG de GELFFA)
Reedición de La niña que salió en busca del mar
No solo me toca este año cruzar otra vez la cordillera de los Andes, sino también volver al mar, de formas metafóricas.
Luego de trece años de su publicación original, vuelve mi primera novela publicada: La niña que salió en busca del mar, bajo una nueva edición de Trazos de Aves, la editorial chilena que ha alojado mis antologías El idioma de los dragones y Antaño.
Como tenía muchísimas cosas que decir sobre esta experiencia y su significado mítico en mí, escribí una crónica en mi blog, donde corresponde subir los textos importantes. Pueden leerla aquí:
La novela está disponible para su compra en Chile, en preventa, en la tienda web de Trazos de Aves. Eventualmente, llegará a canales de distribución para su compra desde otros países.
El lanzamiento del libro se hará en la Furia del Libro de 2026 (versión invierno). Este es el afiche oficial:
Para esta versión de la Furia, es necesario descargar las entradas gratuitas desde su página web. Dejo a continuación la URL específica sobre el anuncio de esta presentación:
Y dejo aquí las coordenadas de encuentro, como siempre:
DATOS DEL EVENTO
📅Día: Sábado 30 de mayo de 2026.
⏰Hora: 18:00 h.
📍Dónde: Escenario Infantil, Furia del Libro (Centro Cultural Estación Mapocho, Región Metropolitana, Santiago, Chile). Organización: Editorial Trazos de Aves.
🎙️Participantes: Astrid Donoso4 (presentadora), Eduardo Graells-Garrido (moderador, editor de Trazos de Aves), yo.
Entrevista en el podcast Lectores Promedio
Aprovecho de compartir también esta entrevista/conversación virtual con Daniel Klie y David Padilla, en el contexto de su longevo podcast Lectores Promedio. Daniel y David también realizan lecturas conjuntas y sostienen mucha actividades en redes sociales en relación con la literatura.
En esta oportunidad, fueron ellos los que me contactaron para hablar conmigo (algo que siempre agradezco muchísimo), y resultó una bonita y fluida conversación en torno a la fantasía, mi fantasía y mis otros trabajos relacionados con ella, fuera de la creación literaria, como mi estudio académico.
Estoy muy agradecida de que me hayan brindado un espacio en este, su episodio número 176. Pueden ver/oír la charla completa en su canal de YouTube, en el siguiente enlace:
Eso es todo por ahora. Espero que estos regresos me ayuden a reencantarme con otros proyectos que aún no despegan como ida, aunque solo sea por al anhelo de también volver a ellos algún día, si está en su destino hacerlo.
Por alguna razón, el estudio de Tolkien en Latinoamérica (sobre todo si surge aparejado de C.S. Lewis y, claro está, G.K. Chesterton, ese otro tercer “sospechoso”) aparece muy enlodado por motivaciones extra literarias y propagandísticas, por lo general de carácter conservador/derechista/acomodado/ católico-apostólico-romano.
Es importante recordar, aunque parezca absurdo, que Tolkien fue un escritor DE LITERATURA. Y que debe ser leído y valorado ante todo como tal, no como evangelista.
Como católica yo misma, este tipo de enfoques proselitistas me parecen anti intelectuales y utilitarios, una verdadera desgracia al arte literario y a la fantasía. Paradójicamente, algo muy poco católico en realidad, si se quiere. Dios nos dio una cabeza para PENSAR, no para guardar dientes.
Si se preguntan por qué ocurre lo anterior, no existen respuestas fáciles. Mi polémica postura es que, al menos en el contexto chileno, esto tiende a ocurrir porque la academia literaria, mayoritariamente de izquierda, desprecia la imaginación y la fantasía en particular y por ello no le da un espacio propicio y formal para que sus obras sean estudiadas desde el rigor necesario de nuestra disciplina. En consecuencia, al quedar la fantasía como terreno de nadie, se la apropian los derechistas, quienes tienen intenciones retorcidas y poco honestas e intelectuales ante los textos, y eso además redunda en que culturalmente se los asocie a estas movidas ideológicas reprochables.
De ahí que sea de crucial importancia que surjan más propuestas académicas serias, que puedan abrir espacios de estudio, discusión y diálogo literarios en torno a esta literatura y sus autores insignes.
Vanina me comentaría luego que ella estuvo también en el comité organizador del evento sobre Tolkien y fantasy anglosajón, y en efecto más tarde vi su nombre en los documentos de aquel encuentro.
He dejado programado el boletín de manera que se envíe justo cuando, si todo sale bien, ya esté yo en Mendoza.
Si alguien se lo pregunta, se trata de un alcance de apellidos. Astrid no es familiar mía (¡ojalá lo hubiera sido! Imagínate tener un pariente a quien le interesara la literatura… Un milagro). Es una lectora, mediadora y gestora cultural muy apasionada y que ha acogido de buena manera mi obra de fantasía previa y mi perfil autorial, así que estoy muy contenta de que haya aceptado ser la presentadora de este regreso de La niña que salió en busca del mar.









No deja de ser curioso que justo las dos clases más recientes de mi postgrado* trataran sobre la literatura de Tolkien, la última de ellas dictada por Eduardo Segura Fernández. Muy interesante, cabe decir.
Como estoy un poco ocupado ahora mismo, no me extenderé más. Solo paso a dejarte mi pequeño reconocimiento por el trabajo arduo que haces y a contarte mi sorpresa al descubrir que tenemos dos amigos en común: Claudia y John Leyton, ambos colegas míos.
También estoy de acuerdo contigo en la necesidad de explorar la fantasía con un enfoque académico. Si bien pienso que toda obra es un contenedor abierto e inagotable de significados (y que toda interpretación es posible en sus diferentes niveles e independientemente de la intención original del autor, aunque no por ello necesariamente beneficiosa), también lamento profundamente que unos sectores específicos se apoderen de ellas, mientras que otros, que podrían abordarlas con mayor seriedad o al menos con una intención más transparente, les den la espalda. No sé por qué en este lado del mundo las cosas son así, pero al menos gente como tú está trabajando para revertirlo, y eso es bueno.
¡Eso! Un abrazo y que te vaya muy bien en tus viajes y ponencias.
*Mi postgrado trata sobre el análisis de relatos desde una perspectiva psicológica y simbólica, no literaria, por si acaso. Mi interés en estos asuntos viene más de mis inclinaciones espirituales que académicas, aunque pretendo incorporar este conocimiento en mi trabajo como artista.